Xanadú: Un lugar mágico de la memoria literaria
A stately pleasure-dome decree:
Where Alph, the sacred river, ran
Through caverns measureless to man
Down to a sunless sea."
"En Xanadú, Kubla Khan se hizo construir un fastuoso palacio: Allí donde el sagrado río Alfa discurría, a través de grutas inconmensurables para el hombre, hasta precipitarse en un mar sin sol." Este fragmento del poema "Kubla Khan", escrito por el poeta romántico Samuel Taylor Coleridge, hace referencia a Xanadú, un palacio de verano que fue construido por el Emperador chino Kublai Khan (1215-1294). Este gobernante estableció excelentes relaciones con viajeros y mercaderes extranjeros, entre los que se encontraba Marco Polo. Así, cuando la historia de los viajes de Marco Polo se fue diseminando por Europa, la leyenda de Kublai Khan y su palacio se extendió con ella.
Desde entonces, el nombre de Xanadú siempre se ha asociado a un mundo paradisíaco, mágico, y ha sido recreado como tal en diferentes ámbitos y campos artísticos. Para Coleridge, por ejemplo, tal y como lo refleja en su poema, este palacio constituye un mundo de placeres al que se llevaron los más bellos animales y las plantas más delicadas. Un palacio que, además, podría transportarse de un lugar a otro.
Pero no sólo encontramos castillos como el de Kublai Khan en la literatura.
La idea de Xanadú como lugar fantástico también ha sido llevada al cine en varias ocasiones. La más notable de todas, sin duda, corresponde al fastuoso palacio que Orson Welles creó para el personaje de Charles Foster Kane en su película "Ciudadano Kane".
Y también podemos encontrar un Xanadú en el universo de los ordenadores. En 1965, el visionario Theodore Nelson* propuso la creación de un sistema llamado Xanadú, y lo definió, en la revista Literary Machines, como "un lugar mágico de la memoria literaria". Su intención era que esta estructura contuviera toda la literatura universal, que fuera accesible globalmente y que estuviera conectada como hipertexto. De hecho, fue el propio Ted Nelson quien por aquel entonces acuñó el término hipertexto como "escritura no secuencial".
Basado en las ideas de Vannevar Bush (ya expuestas en 1945), el modelo de Xanadú diseñado por Nelson proponía un sistema mucho más rico y complejo que el de la World Wide Web, con el que tan familiarizados estamos hoy en día. Por ejemplo, mientras la Web proporciona enlaces unidireccionales, los enlaces de Xanadú serían bidireccionales, y por tanto podrían multiplicarse. Así, todos los nodos estarían conectados unos con otros, y los nuevos nodos que se añadieran al sistema se enlazarían inmediatamente a los nodos anteriores.
Además, frente a la filosofía gris e impersonal de IBM, el proyecto Xanadú representa el poder informático para el pueblo. Nelson pretendía que su sistema fuera accesible para todos, y que los usuarios pudieran participar activamente en el proyecto, creando sus propios nodos y enlaces.
En definitiva, lo que Ted Nelson deseaba era crear una biblioteca digital que archivase toda nuestra memoria literaria, en la que todo estuviera conectado, y que fuese accesible para todo el mundo.
Sin embargo, a pesar del optimismo que demostró este visionario, el sistema Xanadú no ha podido materializarse todavía (aunque hay informáticos que siguen intentando desarrollar este proyecto). De todos modos, no se puede negar que Ted Nelson fue un profeta de su tiempo, y que sus ideas han ejercido una enorme influencia en la evolución histórica de los sistemas de hipertextos.
(*Nota: para más información sobre Ted Nelson, ver post "Ted Nelson: un profeta revolucionario")


